Hablan con los proveedores, suspenden casi todas sus inversiones y renegocian los alquileres de los locales Para el economista Carlos Guillermo Schwartzer, especializado en asesorar pymes, en general, estas organizaciones no recortaron personal, aunque sí hubo reducción de horas extras y disminución de bonificaciones por aumento de productividad, que suelen oscilar entre en un 25 y un 30% del sueldo. "Otras medidas que se tomaron fueron la reducción de los programas de calidad, como la implementación de ISO 9000, y la redefinición de los seguros de los autos; por ejemplo, antes un dueño tenía seguro contra todo riesgo sin franquicia y ahora se acabó." También es el fin de los viajes para abrir mercados en el exterior. "Ahora nadie va a poner 15.000 dólares para ver si tienta a algún comprador en Dubai o en Marruecos, esa plata se guarda." Las pymes también están recortando plantel de viajantes en el interior del país y se han ajustado mucho los costos de logística. "Ahora lo que sobran son camiones, los precios de los fletes se negocian muy duro, igual que los alquileres comerciales." Schwartzer señaló: "Esta no es una crisis como la de 2001, que ahogó a todos por igual; esta crisis es selectiva, algunos se van a caer y otros van a crecer". Las ventas en los patios de comidas de los shoppings cayeron entre un 10 y un 15%, con extremos del 30% en el interior del país durante noviembre pasado en relación con octubre. Marcelo Orfila, director ejecutivo de Tentissimo, la cadena de comida rápida ubicada en los shoppings que vende 1,6 millones de pesos por mes, dijo: "Tuvimos una caída menor al resto, del 5 por ciento, pero igual diseñamos una agresiva política de descuentos y rebaja de precios". Orfila informó que había negociado con los proveedores bajas específicas de acuerdo con las ofertas del mes y eso le había permitido seguir siendo competitivo. "Acordé con los proveedores que mantuvieran el precio de determinada verdura o de un queso, o de una bebida durante un mes", señaló. "También hay que motivar a los empleados; todo el mundo tiene que pensar cómo generar ventas." ¿Se viene o no la noche? En la oficina central hubo reducción de los gastos en remises y viáticos, y se optimizó la logística de la mercadería y la producción de los desperdicios de los alimentos. "No hay reducción de salarios, pero tampoco aumentos y estamos en plena renegociación de los alquileres con los shoppings porque no se puede seguir con el costo de las expensas." Para Orfila la situación complicada va a seguir hasta marzo, con meses de verano "muy difíciles". José Luis Tombazzi, máximo ejecutivo del laboratorio nacional Denver Farma, especializado en la producción de genéricos y fabricante de la única insulina nacional, que emplea a 200 personas, dijo a LA NACION que no tenían previsto una reducción de los empleos. En cambio, está suspendida una inversión que inicialmente era para marzo próximo: dos millones de dólares para aumentar la producción. "Estamos capeando el temporal apostando a que se mantenga la demanda", dijo. "Se trata de crear un ambiente interno que tenga que ver con mayor estabilidad para la gente que trabaja, hay que combatir esa sensación de que se nos viene la noche, hay que ocuparse y no preocuparse." Carlos de la Serna, gerente general de la cadena de farmacias Vantage, señaló que habían implementado una fuerte reducción de los gastos corporativos, como viajes y comidas, y que no hubo incorporaciones de personal. Al mismo tiempo, comenzaron la renegociación de todos sus alquileres y los locales trabajan con menos stock.
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